Páginas vistas en total

viernes, 21 de enero de 2011

Poema 3

El rey de los grillos despertó
y quiso cantar una canción
no sabía por cuál optar
le era difícil recordar:

“Quizá una sinfonía de Bethoven
que cambie mi soñolencia por una sonrisa joven
o una ópera veneciana
en donde se escuche el sonido del agua.

Tal vez un cantar hecho
por las secretas voces de los  negros
que en sus anhelos de vivir
no hicieron más que morir.

O alguna tonada sencilla
de esas que el eco multiplica
para que pueda llegar rauda
a los oídos de Titania.”

Pensaba y pensaba el rey grillo
encerrado en su castillo
mas cuando su boca al fin abrió
de ella ningún sonido salió.

Se retorció por todo el monte
intentando entonar algún acorde
y con tristeza recordó
al niño mudo que su voz hurtó.

Desde ese día ya no canta
sólo intenta recuperar su alma
pero encuentra en su lugar
un anillo que al silencio solía ocultar

1 comentario:

Alicia Guevara dijo...

No pediré perdón por mi arrebato, por la forma de nombrar el pan y el vino, por mis ascos, por mi algarabía. Me tiraré al aliento de las nube, al tremendismo de las azucenas, al estallido azul de mis nostalgias, Y desde ese tiritar de llanto, me bañaré de estanque con mis sombras. Nechy, Colectivo Agenda Mujer

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...