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sábado, 14 de mayo de 2011

TERESA


Kintto Lucas

París, 1923*.

Ella acaba de escribir su segundo libro y quiere regalarlo a la gente. Quiere recordarles a las mujeres que están vivas, y hablarles del planeta de los hombres, que aunque no parezca también les pertenece.

Termina de escribir y piensa en sus años pasados, cuando confiaba mucho más en sus oídos que en sus ojos. Entonces, ella está ahí, en su niñez, auscultando los vientos y el sonido de la tormenta. Escuchando el sonido de los pájaros en el amanecer y vibrando con la vida del campo. Ella junto a su madre mirando un mundo indescifrable donde las cosas no tienen nombre y descubriendo de pronto que están solas. Ella caminando a España para cambiar el oído mágico de los ruidos campestres por ese otro más perfecto y más objetivo del ojo. Ella regresando a su país para ver el silencio y el olvido de las mujeres. Ella rompiendo el silencio y escribiendo contra el olvido, para que comience, dicen, su gran pasión: mezclar todas las letras para crear historias. Luego, presa del contenido de las palabras tuvo que hacerlas explotar para decir todo lo que no se decía sobre la mujer. Entonces comenzó a pelear contra las frivolidades de un destino que la dejó sola con su madre en un mundo de hombres. Para eso puso contra el papel una realidad que escandaliza a los señores de gris y sus esposas grisáceas.

Teresa es joven, tiene todo el sudor en el cuerpo y espera que la vida sea menos fría que el invierno europeo. Su cuerpo y su lápiz arden en Venezuela, mientras Venezuela arde con sus decires. Después se vuelve a París, y ahora se despacha con estas Memorias que muy pronto abrirán los ojos en Caracas...

Teresa de la Parra. Nació en Venezuela. Su infancia la pasó en una hacienda de los alrededores de Caracas. Tras la muerte de su padre a los ocho años, ella y su madre van a vivir en España. A los 18 años regresa a Venezuela donde se sensibiliza con la opresión que viven la mujeres. Esa preocupación la traslada a su creación literaria. En su primer libro "Ifigenia", retrata el mundo de la mujer latinoamericana en el comienzo de este siglo. Con él se gana la reprobación de los sectores conservadores de la sociedad venezolana.En 1923 viaja a París, donde escribe su segundo libro "Las Memorias de Mamá Blanca", con el que logra una importante repercusión. Su obra es considerada precursora de la moderna narrativa latinoamericana. Falleció el 23 de abril de 1936 en Madrid, luego de una prolongada enfermedad provocada por la tuberculosis.

*MUJERES DEL SIGLO XX

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