Páginas vistas en total

domingo, 19 de junio de 2011

Mujeres diversas en la construcción de Otro Mundo

Phumi Mtetwa*

Desde el I Foro Social Mundial, realizado en el 2001, nuestras redes1 han participado en forma activa en su proceso, desarrollando iniciativas que contribuyen a los debates, a los objetivos comunes y a las estrategias. Comprometidas con la construcción de un mundo respetuoso de la diversidad y la pluralidad, celebramos que en el 2002 el Consejo Internacional adoptara "género y diversidad" como ejes transversales.

El FSM ha evolucionado. Su concepto de espacio abierto, el carácter autónomo de las actividades emprendidas por las diferentes organizaciones, las iniciativas tomadas en los aspectos organizativos y logísticos, la amplia participación, las múltiples voces y discursos, han conducido a una gran apropiación del Foro por parte de quienes participan en él, al punto que sus dinámicas de proceso reflejan las múltiples luchas que convergen en él, con miras a fortalecer alianzas sectoriales o temáticas, a construir un movimiento mundial que reúna distintas luchas.

La organización de los eventos ha cambiado. Si en los dos primeros eventos la Secretaría se encargó de organizar el programa 'central', en el tercero esa responsabilidad la asumieron los miembros del Consejo Internacional, guiados por ciertos principios, como asegurar la representación de género y diversidad, el balance regional, y otros. En el cuarto, el Comité Organizador Indio introdujo la combinación de ambas formas, invitando a algunos de los eventos propuestos en forma autónoma a que formaran parte del programa organizado a nivel 'central'. Estos cambios respondían a la necesidad, expresada por varios grupos, de visualizar a los diferentes actores y propuestas y de eliminar las jerarquías en los eventos propuestos, para dar importancia a todos.

La riqueza del FSM radica en ser un espacio de convergencia de múltiples luchas contra el neoliberalismo y la globalización. Hay movimientos en campaña contra el racismo, sexismo, patriarcado, homofobia, xenofobia y la exclusión económica, política, social y cultural, que han levantado su voz con diferentes enfoques. Todos ellos son importantes y complementarios para poder pensar en ese otro mundo.

No obstante, pretender que el espacio y proceso del FSM es igualitario y que solidariamente acoge las luchas de todos los movimientos por igual sería engañarnos, pues estaríamos obviando las grandes brechas estructurales que separan a los distintos grupos sociales, condicionando no sólo sus posibilidades de concurrir al evento sino sus posibilidades de participación real.

En ese sentido, la adopción de "género y diversidad" como ejes transversales del Foro abrió un espacio de esperanzas y desafíos en los grupos afectados por múltiples formas de discriminación, en tanto esto abría una puerta para la igualdad.

Las mujeres en el FSM
Además de su importante participación cuantitativa en los eventos del Foro, las mujeres son pieza clave en los procesos organizativos y eventos. Son también generadoras de importantes postulados teóricos que sustentan muchas de las "ideas innovadoras" que se presentan en algunos entes destacados.

A la vez son generadoras de propuestas amplias en contenidos, que sin embargo muchas veces son escuchadas apenas por sus propias convocatorias.

En octubre del 2002 en Cuenca, Ecuador, las redes internacionales de mujeres con presencia en las Américas organizaron el Encuentro de Mujeres de las Américas hacia Porto Alegre 2003, con el objetivo de profundizar sus debates y análisis, y fortalecer su participación en el proceso, no solo en números, sino en propuestas.

En cada reunión, ha habido diferentes propuestas de mujeres, desde contribuciones a todos los temas y ejes del FSM, hasta análisis y reflexiones posteriores a él. Es importante recalcar que la diversidad de las mujeres no ha sido suficientemente tomada en cuenta. Dentro del movimiento de mujeres, existen diferentes perspectivas políticas, etnias, orientaciones sexuales, clases, edades, entre otras, de manera que reconocer las diversidades dentro de la diversidad, es un requisito para encaminar prácticas realmente democráticas.

Sugerir que la voz de una mujer representa a todas, que una lesbiana representa a todas, que una indígena representa a todas es una práctica opuesta a lo que sugiere la inclusión del enfoque transversal de género, que supondría más bien el desarrollo de un estimulo para que la voz de las mujeres sea escuchada en todos los temas y ámbitos.

En el 2003, los balances que realizaron las redes de mujeres indicaban que algunas temáticas fueron enfocadas sólo por hombres, los temas de economía, por ejemplo. No estamos sugiriendo que no había ninguna mujer, sino que sus perspectivas de movimiento, sus enfoques y propuestas en cada uno de los temas centrales no eran suficientemente visibilizadas.

De igual manera, la idea de que las mujeres deberían tratar 'asuntos de mujeres' y que el enfoque de género las atañe sólo a ellas, es un criterio que actúa en sentido contrario de la aplicación del enfoque de género y diversidad. De hecho, la participación del movimiento de mujeres al Foro envía un mensaje fuerte de romper con el aislamiento, la época del "comité de la mujer" ha quedado atrás, las mujeres de ahora queremos participación plena. En ese sentido, es necesaria una corresponsabilidad del conjunto para erradicar cualquier práctica sexista, cualquier forma de violencia o discriminación, propiciando un debate franco sobre el estado de la inclusión del movimiento de mujeres al foro y hacer un balance de los resultados obtenidos en el proceso de eliminación de las jerarquías de género.

En este caso, como en el de los otros grupos excluidos, las brechas de la discriminación no desaparecerán espontáneamente; es necesaria una toma de posición más decidida para hacer posible la igualdad en el Foro mismo, en sus resultados de proceso y en al producción de alternativas.

Por eso, nuestras redes vienen desarrollando, desde hace años, interconexiones entre lo específico y lo amplio, buscando comunes visiones y miradas, y fortaleciendo las alianzas.

El respeto a la diversidad

Durante el proceso del Foro hemos sido testigos de la presencia de indígenas, Dalits, gente de descendencia africana, hombres y mujeres, personas discriminadas por su orientación sexual, desempleados, adultos y jóvenes de sectores rurales y urbanos, gente sin techo, ancianos, estudiantes, migrantes, profesionales y gente de todo credo y de todas las regiones.

Hemos observado a estas personas analizar y crear propuestas alternativas a la perversa y enorme capacidad que tiene el neoliberalismo de producir, multiplicar y reproducir desigualdades y polarización. Existen vínculos entre la emblemática figura del hombre blanco, el ganador, adinerado, que disfruta de derechos, por un lado, y la mujer campesina o urbana, negra, indígena, sin ningún derecho, ninguna riqueza, ningún empleo formal, por el otro.

La diversidad se entiende como una característica humana intrínseca en las sociedades y culturas, que también incluye las identidades, formas de vida o actividades de todas las personas.
Todo ello está presente y representado por los participantes del FSM, en todo su proceso. Las expresiones de esa diversidad, de hecho, constituyen nuestra fortaleza y la base de nuestra solidaridad y unidad. Pero, ¿qué significa esto en realidad para el proceso?

En los foros hay un creciente anhelo de que existan espacios para los diferentes grupos, que sin ninguna duda requieren de puntos de convergencia autónomos, respetuosos y seguros, pero que sin embargo también deben integrar los distintos espacios del Foro y encaminar sus perspectivas en todos los escenarios.

No basta con la convocatoria y la dotación de un espacio; las personas que han sufrido la exclusión tienen el doble desafío de articularse en todos los lugares posibles para trabajar su agenda de discriminados y a la vez estar presentes en las luchas llamadas generales. Sino, se está redundando en prácticas segregacionistas.

Es indispensable debatir dentro del FSM acerca de la aplicación de visiones y prácticas que puedan contribuir a erradicar las desigualdades entre los distintos actores de construcción del Otro mundo posible.

En la lucha contra el apartheid en Sudáfrica decíamos que "la herida de uno es la herida a todos(2) ", para identificar no solo la necesidad de solidaridades sino también la corresponsabilidad de todos en la existencia de la discriminación. Quizá esta reflexión podría contribuir a que la práctica de la diversidad en el Foro no sea solo retórica.

La práctica de la diversidad no tiene que ver con cumplir con alguna ley o cupo, con identificar cada forma de discriminación o sentarse alrededor de una mesa de representantes.

Es la posibilidad de una acción concreta para terminar las diferentes formas de exclusiones estructurales y prácticas discriminatorias. Las propuestas sobre diversidad y pluralidad cuentan con el apoyo de una amplia base de movimientos sociales, y constituyen un reto para fortalecer un espacio común, como es el Foro Social Mundial. Al mismo tiempo, su aplicación solidificará las luchas contra la globalización neoliberal y la construcción de visiones nuevas y democráticas.

En nuestras respectivas agendas, individuales y colectivas, el desafío incluye acciones concretas para terminar las diferentes formas de exclusión, prácticas discriminatorias e intolerantes que están presentes en nuestra vida cotidiana. La diversidad y la pluralidad deben estar al centro de las propuestas y estrategias de los movimientos sociales. Como escribió Irene León, proponer la diversidad en este contexto es un proceso colectivo para dar forma a una nueva ciudadanía, así como para asegurar propuestas integrales para una democracia global y un desarrollo sostenible.

Notas:
1 Via Campesina/CLOC Women, ALAI, LGBT South-South Dialogue, World March of Women, REMTE
2 Refrán obrero.

* Coordinadora del Dialogo Sur/Sur LGBT, Miembro del Consejo Internacional del Foro Social Mundial. Activista sudafricana de la lucha contra el racismo y la discriminación.
**Síntesis de la ponencia presentada en el seminario "Género, diversidad y pluralismo: Estrategias frente a la globalización", III Foro Social Mundial, enero 2003, Porto Alegre, Brasil.
Tomado de: Mujeres en resistencia experiencias, visiones y propuestas. Irene León Ed.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...