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viernes, 8 de julio de 2011

Mujeres jóvenes, Feminicidios, Chihuahua, Mexico


Palabras que no tienen que ver? En realidad no. Su relación es tan estrecha y dramática que a propósito de nuestro tópico de la semana, no podíamos dejar de comentarla.

Ciudad Juárez, ubicada al norte de México muy cerca de la frontera con Estados Unidos, cuenta con más de un millón de habitantes y es la mayor ciudad del estado de Chihuahua. Quizás la reputación de muchas ciudades fronterizas en cualquier país de latinoamerica, no es la mejor, sin embargo, en el caso de Ciudad Juarez su mala reputación ha venido no solo de la mano de la cruda violencia derivada de la “guerra contra el narco” sino también por sus escandalosas cifras de casos de mujeres jóvenes que han desaparecido de un día para otro.

Rubí, tenía 16 años cuando fue asesinada por Sergio Rafael en agosto de 2008. Desde que desapareció y su pequeño cuerpo fue encontrado en un basurero clandestino en Ciudad Juárez Chihuahua junto a huesos de marranos, Marisela, la madre de Rubí y enfermera jubilada, dedicó su vida a buscar justicia para su hija, convirtiéndose una incansable defensora de los derechos humanos.

Fue en diciembre del año pasado y el mismo día que el Secretario de Gobernación, Francisco Blake, pedía a la ciudadanía “sacudirse el miedo para combatir a los criminales”, cuando Marisela fue asesinada frente a las puertas del Palacio de Gobierno de la Ciudad de Chihuahua, mientras realizaba una protesta pacífica e indefinida para exigir a las autoridades la detención del asesino de su hija Rubí.
Después que incluso el mismo asesino había confesado el asesinato de Rubí, la justicia hizo muy pocos esfuerzos por encontrar al asesino. Años antes, Marisela había encontrado a Sergio Rafael, en Zacatecas y dio aviso a la Procuraduría de Chihuahua, sin embargo, ésta alegando trámites burocráticos, no lo detuvo.

Como indica el comunicado de Justicia para nuestras Hijas, tras el asesinato de Marisela:
"Marisela murió a las puertas del Palacio de Gobierno y frente a la cruz de clavos que colocaron la red de mujeres de negro y madres de las jóvenes asesinadas en el estado de Chihuahua. Marisela fue asesinada por pedir justicia."

Los asesinatos de mujeres jóvenes y de origen humilde comenzaron a documentarse en Ciudad Juárez desde 1993. Es allí donde mujeres jóvenes son raptadas, mantenidas en cautiverio y sujetas a una feroz violencia sexual antes de ser asesinadas y dejadas en lotes abandonados. En algunos casos, sus restos son hallados por transeúntes al cabo de unos días o años después.

En otras ocasiones las mujeres nunca son encontradas y sus familiares tienen que vivir con la angustia permanente de desconocer su destino o paradero.

Al parecer, estas jóvenes son seleccionadas por sus victimarios por ser mujeres sin ningún poder en la sociedad ya que suelen ser trabajadoras de las industrias maquiladoras que dominan la economía de Ciudad Juárez; camareras, empleadas en la economía informal o estudiantes. Muchas viven en circunstancias precarias, a veces con hijos que mantener.

En Chihuahua es asesinada una mujer cada 20 horas, pero a estas mujeres desaparecidas nadie las busca. Los asesinatos siguen ocurriendo, así como las desapariciones y nunca aparece ningún responsable ni tampoco se avista la voluntad real de la justicia de encontrarlo. El 80% de todos los crímenes se encuentran en la total impunidad.

Aunque el gobierno federal, ha generalizado todos los crímenes a un resultado de la guerra entre narcos, criminalizando de este modo a las víctimas, otras organizaciones han denunciado en muchas oportunidades la comprobada responsabilidad de muchos agentes de la fuerza pública, policía y militares, en muchos de las desapariciones.

Según la organización Human Rights Watch, “existen fuertes evidencias del involucramiento de la policía en las desapariciones y la mediocre investigación de oficiales del estado generan serias dudas sobre la capacidad de las autoridades locales de investigar estos crímenes".

Según el Observatorio Nacional del Feminicidio, en la actualidad en México, la lucha contra el narcotráfico, la violencia extrema y el ambiente generalizado de inseguridad han llevado al Estado mexicano a invisibilizar los asesinatos de mujeres, y al no atender el fenómeno de la violencia contra las mujeres lleva a generalizarla y a que otros grupos en condiciones de vulnerabilidad también se vean afectados como se está dando ahora el caso de la impunidad con los y las jóvenes migrantes.

"Por el estado en el que se encontraron los cuerpos, la mayoría mutilados o violentados, creemos que son presuntos 'feminicidios' pero no podemos confirmarlo porque las autoridades no investigan y se limitan a atribuir los crímenes al narcotráfico. Estamos preocupados porque los patrones de impunidad que vemos en Ciudad Juárez son los que vemos en el estado de México y otras partes del país”.

Atribuyéndole toda la responsabilidad a la “guerra entre los narcos”, el estado Mexicano se ha librado de su responsabilidad ante las madres, familiares, amigos, amigas, conocidos y conocidas de todas estas niñas y mujeres desaparecidas. Pero son ellos y ellas quienes no olvidan y siguen la incansable búsqueda de justicia y verdad por sus hijas. Nuestras hijas de regreso a casa, es una de las organizaciones de familiares y amigos de las jóvenes asesinadas en Ciudad Juárez y Chihuahua y aunque dos de sus fundadoras han tenido que abandonar el país en múltiples oportunidades debido a amenazas, su denuncia no cesa, su trabajo sigue siendo incansable y su espíritu continua firme.

En 2009, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, inició un juicio internacional contra el estado Mexicano, por la falta de investigación y actuación del estado mexicano ante las cientas de víctimas mortales que se han registrado en Ciudad Juárez desde 1993. Es tan importante la solidaridad internacional con estas víctimas jóvenes y sus familiares y que comuniquemos y hablemos sobre eso que está pasando en nuestro mismo continente…uno de los tantos lugares donde las niñas y las mujeres no pueden vivir de manera digna y en muchas ocasiones ni siquiera pueden vivir.

Luna Cómplice
Por Galilea
Cada amanecer el desierto escupe cadáveres.
Cada duna oculta a una mujer fantasma
Cada sol que nace, quema pechos cercenados.
Luna fría.
Qué condena es ser bonita y maquiladora,
que desgracia es encontrar a tu paso,
cruces pintadas de rosa.
Y los dirigentes, piensan en silencio:
¡Qué muertes tan incómodas!
O dicen en voz alta: ¡ la culpa es de sus faldas!
Luna testigo. Luna de Ciudad Juárez.
Luna, grita, ¡que está muriendo una hermana!

Tomado de: http://www.voicesofyouth.org/fr/posts/mujeres-j%C3%B3venes-feminicidios-chihuahua-mexico

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