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martes, 6 de diciembre de 2011

Violencia sexual, la principal causa del desplazamiento de mujeres

Por: Redacción ELTIEMPO.COM

Estas experiencias se viven en distintas partes, donde las mujeres no pueden usar minifaldas.

"Doctora, ese color de pelo no me gusta", le dijo a Angélica 'el descuartizador', un conocido paramilitar de Norte de Santander. Cuando la volvió a ver, se acercó y exclamó: "No me gustan ni su blusa ni su pelo".

"Yo tenía el cabello azul... Empezó a hostigarme y a enviarme mensajes. Me tocó dejar mi trabajo y volver a Bogotá", recuerda Angélica, trabajadora social de una de las organizaciones de mujeres.

Estas experiencias se viven frecuentemente en distintas partes del país, donde las mujeres no pueden usar minifaldas ni camisas muy cortas o con escotes. Y este control sobre su vida privada las obliga a desplazarse. Incluso, así lo describe un informe de la Mesa de Trabajo Mujer y Conflicto Armado: "En Arauca, a las niñas que les gusta ponerse ombligueras les 'rayan' el abdomen".

Y si, por desgracia, sobre alguna mujer recae una sospecha de infidelidad, los grupos armados ilegales, particularmente los paramilitares, las golpean, las violan o las matan, afirma Angélica.

 "Una vez, a una de ellas la empalaron porque supuestamente le había sido infiel a su esposo. Y la colgaron con un letrero que decía: esto le pasa a las perras que son infieles", cuenta.

En su Registro Único de Población Desplazada -RUPD-, Acción Social da cuenta de la existencia de 1.950.152 mujeres desplazadas en el país. El 37 por ciento de ellas ha huido de sus lugares de origen por amenazas de muerte o maltrato psicológico y el 30 por ciento por abuso sexual (violación). La guerrilla, los 'paras' y la Fuerza pública son los mayores responsables del desplazamiento.

La encuesta en zonas marginadas, hecha este año por Profamilia, señala que la amenaza a su seguridad, el asesinato de sus hijos o hijas y las amenazas a su seguridad personal son las principales razones para que abandonen sus lugares de origen.

Las mujeres afrocolombianas e indígenas son el grupo más vulnerable al desplazamiento. Y los lugares que más las expulsan son Buenaventura (Valle), El Carmen de Bolívar (Bolívar), Turbo (Antioquia), Tierralta (Córdoba), Tumaco (Nariño) y Riosucio (Chocó).

De esta última población huyó Nadia, en agosto del 2006, con su esposo y un hijo de 4 años. Tenía  tres meses de embarazo. El 20 por ciento de las mujeres desplazadas llegan en ese estado a la capital y un poco más del 60 están lactando, según los estudios de las ONG.

"Vivíamos bien, tranquilos. Nos dedicábamos a la pesca... Pero los grupos armados nos amenazaron de muerte y tuvimos que huir. Nos querían convertir en informantes y no quisimos. Llegamos a Bogotá sin nada", dice la joven, de 27 años, hoy líder de una organización que trabaja por los derechos humanos de otras mujeres vulnerables.

Tuvo que vender dulces en los buses para sostenerse, mientras su pareja trabajaba en obras de construcción, sin recibir un peso durante meses. Debió afrontar una doble discriminación por ser desplazada y negra y su bebé de tres meses de nacida murió por 'negligencia médica', afirma.

Y aunque intentó buscar una mejor vida en Bogotá, hoy vive en arriendo, sin la posibilidad de tener casa propia, con un sueldo que apenas le alcanza para subsistir, y temerosa por su seguridad y la de su familia, pues ha recibido amenazas por cuenta de su labor en la organización.

Pero las mujeres también se desplazan por la amenaza de que recluten a sus hijos, por tener un familiar en el Ejército o en un grupo ilegal, por chismes, por su opción sexual, por ejercer la prostitución y por violencia sexual o miedo a ella.

Las mujeres prefieren dejar sus casas y sus raíces  porque "las obligan a barrer las calles desnudas como una manera de humillarlas frente a su familia y comunidad... También las violan delante de su esposo o compañero", señala Saskia Loochkartt, oficial de servicios comunitarios de la Agencia de la ONU para los Refugiados, Acnur.

En el Meta, recuerda Angélica, hubo un caso muy difícil: una familia se quebró por pagar de forma continua 'vacuna' a la guerrilla. Un día se negó a darle más dinero. Por su decisión, seis guerrilleros violaron a la niña de 13 años frente a su hermano y padres. "Pasan por las puertas amenazando con violencia sexual si no les dan lo que quieren", dice.

"La violencia sexual se puede presentar antes, durante y después del desplazamiento y no necesariamente por actores armados; también se da por violencia intrafamiliar, por vecinos", indica la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, Codhes.

De cuatro masacres que ha reconstruido esta ONG, ya tienen dos hipótesis sobre la violencia sexual: las mujeres que son visibles y tienen vida pública o tuvieron contacto forzado con un bando (como las mujeres comerciantes) están más expuestas a este tipo de agresión. También quienes son poseedoras de predios en sitios que sirven como corredores de droga.

Situación actual de las mujeres desplazadas

Bogotá, Medellín, Santa Marta y Sincelejo son las ciudades que más desplazadas reciben, de acuerdo con Acción Social. Según la encuesta de Profamilia, "las mujeres perciben que, con relación al sitio en donde vivían antes del desplazamiento, las condiciones del entorno están más deterioradas social y ambientalmente".

"Las violencias contra las mujeres como una de las consecuencias del desplazamiento se convierten en un nuevo obstáculo para que accedan a la justicia, en tanto la violencia en su contra no ha cesado con el desplazamiento forzado, sino que continúa y puede incrementarse en esta situación", dice un documento elaborado por la Corporación Sisma Mujer, sobre los obstáculos que enfrentan para acceder a la justicia aquellas que son víctimas de violencia sexual.

Según Loochkartt, las mujeres desplazadas no encuentran protección en los lugares que las reciben y son discriminadas. Menos de un 15 por ciento logra tener una actividad que le permita mejorar sus condiciones de vida. Se convierten en proveedoras emocionales y económicas. No conocen sus derechos, no tienen asistencia en salud, viven del asistencialismo y con pocas posibilidades de empleo. Cuando lo consiguen, la mayoría se convierte en empleadas domésticas.

Un 25 por ciento apenas tiene la primaria y el 15 por ciento, bachillerato. "Tienen una alimentación precaria. Aguantan mucha hambre y presentan muchos problemas de salud, particularmente de colon, asociados al estrés", concluye Angélica.

A pesar del esfuerzo del Estado, varias ONG insisten en que aún falta mucho compromiso con las mujeres víctimas de desplazamiento, que son más del 50 por ciento de la población afectada por este fenómeno, para proteger de forma efectiva sus derechos.

Tomado de: http://www.eltiempo.com/violencia-contra-las-mujeres/mujeres-en-el-conflicto/violencia-contra-las-mujeres-_10847284-4

Imagen: Miedo. Foto tomada por Ximena, del Cauca, para el libro 'Memoria soy yo'. http://www.eltiempo.com/violencia-contra-las-mujeres/IMAGEN/IMAGEN-10849293-2.png

Licencia del artículo: Copyrigth - Titular de la Licencia de artículo: ELTIEMPO.COM

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