Páginas vistas en total

viernes, 10 de febrero de 2012

De musa a protagonista


Por: Liliana López Sorzano

Esta semana se inauguró "Identidad Femenina" en la colección del IVAM que muestra las obras de artistas mujeres del siglo XX-XXI.

“Eso es tan bueno que nadie diría que lo ha pintado una mujer”, confesaba el profesor Hans Hofmann al ver la obra de la artista Lee Krasner, quien fuera la esposa de Jackson Pollock. Firmaba sus cuadros como Lee en vez de Lena, un nombre neutro que podía pertenecer tanto a un hombre como a una mujer. Y no fue la única.

La mujer ha tenido que luchar en el mundo para demandar los derechos que le corresponden y el universo de las artes no ha sido una excepción.

Para poner sobre el tapete todos estos temas y para realzar la producción artística de mujeres, el Museo de Arte Moderno de Bogotá inauguró el lunes la muestra “Identidad femenina” en la colección del IVAM”, curada por Consuelo Ciscar, Directora del IVAM ( Institut Valenciá d’Art Modern) y Barbara Rose, historiadora y crítica de arte. La exposición reúne 51 obras de 42 mujeres artistas del siglo XX-XXI, de distintas nacionalidades.

En la actualidad se puede afirmar que atrás quedaron esos debates de hombres de batallas y mujeres de oficios domésticos y que el sexo femenino se desenvuelve a la par que el sexo masculino en los terrenos de la plástica. Sin embargo, la práctica arroja otros resultados. Quizá sea revelador que el MOMA de Nueva York, uno de los escenarios del arte más importantes en el mundo, haya dedicado en su historia tan sólo cuatro retrospectivas a artistas mujeres ( Louise Bourgeois, 1982. Lee Krasner, 1984; Helen Frankenthaler, 1989; Elizabeth Murray; 2004) como lo señala la historiadora de arte Barbara Rose, quien escribió un texto para el catálogo de la exposición. Quizá sea significativo que en el 2005 un grupo de feministas americanas militantes, llamadas “The Guerilla Girls”, se hayan manifestado con pancartas en la Bienale de Venecia en las que se preguntaban si las mujeres tenían que estar desnudas para entrar al Museo Metropolitano de Nueva York, dado que éstas representaban el 3% del arte, pero el 84% de los desnudos incluidos en la colección.

Desde las fotografías en blanco y negro de Diane Arbus que conmocionaron al mundo de las imágenes con sus personajes marginales, hasta los autorretratos dramatizados de alter egos y máscaras de Cindy Sherman, esta exposición celebra la creación del universo femenino a lo largo de la historia del arte. Anni Albers, Sonia Delaunay, Aurelie Nemours, Frida Kahlo, Ana Mendieta, Doris Salcedo, Lygia Clark, entre otras, están presentes en la muestra.

El Espectador entrevistó a la directora de la colección, Consuelo Ciscar, quien también es curadora de la exposición.

Se ha debatido extensivamente sobre la influencia de los géneros dentro de la literatura, el arte o el cine. ¿Es difícil desligar el género y la producción artística?

Tanto la historiografía crítica, como las propias artistas, ofrecen un abanico amplísimo de posiciones al respecto; hay un sector que se adhiere a las posiciones de la política de género, otro que aportan su visión como autora-mujer sin considerarlo un producto ideologizado. Hay mujeres que no hacen distinción en virtud del sexo y se sienten más cercanas a movimientos de su época. Creo que hablar de arte femenino o de arte de género sin matices es un ejercicio que empobrece, precisamente cuando hay tanta y tan decisiva creación artística en los últimos años.

Muchos sostienen que el arte no debería limitarse, ni inscribirse en masculino o femenino. ¿Por qué no se habla de arte o literatura masculino y si de arte y literatura femenino?

Hay un cierto consenso en que ha habido una identificación entre lo universal y lo patriarcal, marcado por una forma de ver el mundo desde los hombres; que no ha habido demasiados espacios para la libre manifestación cultural, cívica y creativa de las mujeres; sin embargo, puede surgir un arte que tenga un gran componente masculino, ya ser gay o heterosexual e incluso reivindicativo o irónico con las políticas de discriminación positiva.

¿Qué tienen en común, qué comparten estas obras de estas artistas que conforman ‘Identidad femenina’?

En primer lugar, nos situamos en el arte del siglo XX y XXI, es decir, cuando hay ya investigaciones desarrolladas sobre la condición femenina y las artistas parten de una concienciación y unas formas de vivir que implican la asunción de su papel autónomo. En cierta medida, hay un feminismo implícito. En las primeras vanguardias del siglo XX encontramos la participación activa de muchas artistas en el universo creativo. Aunque son grupos minoritarios, están muy integradas con los artistas e intelectuales del momento, es el caso de Anni Albers y Sonia Delaunay. Con independencia de este sustrato, hay autoras que inciden más en el papel de los medios de comunicación como formadores de “roles”. En todo caso, con mensajes de denuncia o como investigadoras de una expresión propia, en todos ellos se reconocen los valores creativos, la apuesta por la integración en el mundo artístico de su época y la aportación de una reflexión desde su identidad.

¿Cuál es el hilo conductor de la colección IVAM? ¿Cuál es el criterio de la curaduría de esta colección?

Estoy convencida de que se puede hacer una lectura por los movimientos y técnicas del arte moderno y contemporáneo a partir de las artistas seleccionadas entre las más de mil obras realizadas por mujeres de la colección del IVAM. Constructivismo, abstracción, escultura, fotomontaje, pop art, posmodernismo, fotografía, instalaciones... pueden recorrerse a partir de las obras aquí presentadas y conocer el arte de los siglos XX y XXI a través de una mirada propia. Estas son líneas de las colecciones del IVAM, en las que también se encuentran estas artistas que mostramos.

Así como el Centro Pompidou destinó un presupuesto para adquirir más obras de artistas mujeres, ¿hay otras instituciones o colecciones que también hayan incurrido en algo similar?

La política de adquisiciones no es de ninguna manera una política de cuotas, ni geográficas ni relacionadas con el sexo. Sí es cierto que los museos de arte contemporáneo tienen más artistas (11-15 %) mujeres que los clásicos y que hay más representación en las exposiciones (actualmente en el IVAM la exposición “Arte indígena contemporáneo en Australia” tiene obras de 36 mujeres frente a 22 hombres), pero nosotros insistimos más en políticas de visualización y análisis de las creadoras, en relación con las políticas de igualdad, como uno de los objetivos para el desarrollo.

En la actualidad,¿ habrá más expresiones artísticas desde la óptica femenina que la feminista?

Hay muchas más mujeres artistas, lo que supone una mayor variedad plástica. El concepto de feminismo también depende de épocas y tendencias y, sobre todo, la forma de vivir la identidad femenina es muy personal. Yo considero que el sexo determina la manera en que tú quieras definir tu arte a partir de él.

Como es natural, hay un énfasis de artistas españolas. Si se puede generalizar, ¿qué marca a estas mujeres artistas del siglo XX principalmente?

En efecto, las artistas españolas representadas tienen ciertos rasgos que las definen. Están situadas a partir de los años 50 del pasado siglo y algunas de ellas expresan un afán de ruptura con el papel de la mujer que se asignaba en la época franquista y con la cultura y la estética tradicionales: Jacinta Gil, Juana Francés o Ana Peters podrían entrar en este inicio; son también importantes las escultoras que surgen en los años 80 y 90, como Susana Solano, Cristina Iglesias.

Tomado de: http://www.elespectador.com/impreso/cultura/articulo-325771-de-musa-protagonista

Imagen tomada de: http://www.elespectador.com/files/img_ipad/f999ac38813b894d0e25893846e95fe5.jpg

Licencia del artículo: Copyright - Titular de la Licencia de artículo: COMUNICAN S.A.

Comentarios, sugerencias y opiniones sobre esta entrada y sobre el contenido del blog, por favor escribir a aliciaguevara10@gmail.com

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...