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jueves, 16 de febrero de 2012

LAS OTRAS MUERTES VIOLENTAS DE MUJERES

                   
Por: Graciela Atencio

Durante un par de días la contabilizamos como un “caso dudoso”, por las características de la forma en que fue encontrado su cuerpo, pudo tratarse de un feminicidio o un asesinato. La autopsia confirmó que Luciana P. S., murió de frío el pasado 1 de febrero, en el Municipio de Chiva, Valencia. Hacemos un breve análisis de las noticias publicadas sobre el caso desde una perspectiva feminista.

Una mujer fue encontrada muerta, boca abajo, semidesnuda, a la intemperie, junto al cementerio municipal de Chiva, en la provincia de Valencia. La hallaron dos transeúntes que pasaban por el lugar el 1 de febrero pasado, un hombre de 74 años y una joven de 23. Inmediatamente acudieron agentes uniformados de la Guardia Civil, el grupo de Homicidios, agentes de Criminalística y de la policía judicial de Riba-roja, así como de la Policía Local de Chiva. Al día siguiente, la autopsia practicada por los forenses determinó que la mujer había fallecido por hipotermia, exposición prolongada a bajas temperaturas.

La noticia además, rescataba datos significativos: era de origen brasileño, toxicómana, tenía 40 años y según testigos llevaba días vagando por el municipio, en ocasiones desnuda. Compartía chabola con un hombre que la había echado de su hogar. La policía había intervenido y le había procurado comida y ropa.

CRIMEN SEXUAL: HIPÓTESIS DESCARTADA

En un principio, cuando en Feminicidio.net conocimos la noticia, documentamos el caso y lo incluimos como “dudoso” en nuestra base de datos. ¿Y si se trataba de un feminicidio o un asesinato? El cuerpo fue encontrado semidesnudo en un espacio público, lo que hacía disparar la alarma. La criminología feminista nos ha enseñado que una mujer asesinada cuyo cuerpo es depositado desnudo o con sus órganos sexuales al descubierto, deja entrever que se trata de un crimen sexual no solo porque ese cuerpo (de mujer) pudo haber sido violado o agredido sexualmente (por uno o varios hombres generalmente) sino porque el asesinato nos permite interpretar elementos simbólicos de la dominación masculina y de esas manifestaciones de poder que conllevan el uso de la fuerza y el ejercicio de la violencia extrema, que culmina en la aniquilación de la vida: “tengo tanto poder sobre ti que hasta el fin de tu vida me pertenece”, diría el victimario del imaginario patriarcal y también la cultura del entretenimiento, el cine, el cómic, los videojuegos, las series de televisión. ¿O no tenemos grabado en nuestra retina la imagen frecuente de mujer asesinada, arrojada en un descampado, desnuda, degradada y cosificada como un objeto que se desecha? ¿Y qué se arroja también en los descampados? Los residuos, la basura ¿no?

Y luego, ¿quiénes se han manejado con mayor o total libertad por su condición de género históricamente en los espacios públicos? Las mujeres aún hoy en muchos rincones del planeta tenemos prohibido transitar por determinados lugares. Y en ocasiones eso simplemente puede significar serias probabilidades de ser víctimas de una violación o de una violación y posterior asesinato. Es cierto y no voy a contradecir a las estadísticas si documentamos y analizamos desde el periodismo de datos, que la mayoría de los asesinatos por violencia de género se cometen dentro del hogar. Pero en la calle, tampoco estamos seguras. Ni en las casas ni en las calles estamos seguras. Así funciona el terrorismo sexual y esto explica, en parte, que el asesinato por violencia de género, es decir, el feminicidio, sea una de las causas principales de muerte de las mujeres en el mundo.

Vamos a volver recurrentemente a esta fotografía tan común, la de una mujer hallada muerta y semidesnuda o desnuda en un espacio deshabitado. En este caso Luciana no tenía signos de violencia, lo que hizo descartar en un principio a los investigadores que se trataba de un asesinato. La autopsia confirmó la sospecha.

Tuvimos que quitarla de nuestra base de datos. Varias sensaciones me vinieron a la cabeza cuando leí sobre las causas de su muerte. Vale, pensé, no es un feminicidio ni un asesinato, pero ¿acaso no es una muerte violenta? A su alrededor no hubo alguien que la socorriera, las autoridades tampoco la llevaron a un albergue en el que pudiera estar a resguardo del frío y eso que se pasó varios días deambulando desnuda por el municipio.

Hubiese sido la víctima número 16 en nuestro registro de casos de 2012.

Luciana P. S. murió de frío, a la intemperie, sola y abandonada en una noche invernal. Nadie la reclamó durante su ausencia ni tampoco después de su muerte. Por eso, queríamos contabilizarla de otra manera.

Tomado de: http://www.feminicidio.net/index.php?option=com_content&view=article&id=1619:las-otras-muertes-violentas-de-mujeres&catid=26:factoria-propia&Itemid=34

Imagen tomada de: http://www.feminicidio.net/images/IMAGENES/16_tachado_ff.png

Licencia del artículo: Creative Commons - Titular de la Licencia de artículo: FEMINICIDIO.NET

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