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viernes, 30 de marzo de 2012

Luchas interconectadas: el activismo de lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, queer e intersex (LGBTQI) en África


Por Kathambi Kinoti

Las personas LGBTQI en África enfrentan numerosas barreras civiles, políticas, económicas, sociales y culturales. AWID conversó con Hakima Abbas, Directora Ejecutiva de Fahamu, sobre los retos para el activismo de LGBTQI y cómo la política de ayuda externa afecta la lucha.

AWID: Actualmente hay muchos retrocesos en los derechos de LGBTQI en África. ¿Cuáles son los mayores riesgos en este tiempo?

Hakima Abbas (HA): Los riesgos para las personas LGBTQI, defensoras/es de los derechos humanos y activistas por la justicia social que trabajan en torno a la igualdad y la liberación de LGBTQI son inmensos: la amenaza o realidad de la violencia, las repercusiones sociales y económicas—pérdida de vivienda, expulsión de instituciones de aprendizaje, aislamiento de la familia y la fe. Implica un trauma psicológico incalculable vivir en un ambiente donde la opresión y violencia contra personas LGBTQI y el hecho de privilegiar la heterosexualidad patriarcal-capitalista se han normalizado y persisten en el lenguaje, la representación cultural, los sistemas educativos, las prácticas de las instituciones públicas y la gobernanza.
Debemos prestar una estrecha atención a los fundamentalismos y la opresión crecientes en nuestras comunidades, Estados y continente. No es una preocupación sólo de LGBTQI, sino también de cada grupo marginado y vulnerable. No podemos darnos el lujo de ignorar la persecución de cualquier grupo de personas.

AWID: Por favor explica cómo son afectados los derechos económicos y sociales de las personas LGBTQI.

HA: Cuando hablamos de personas LGBTQI africanas nos referimos a una mayoría de personas que están económicamente oprimidas y a quienes se les deniega una serie de derechos económicos y sociales, incluyendo los derechos a educación, vivienda y servicios básicos de salud, como resultado directo de una orientación sexual o identidad de género percibida. Esto es exacerbado por otros factores tales como clase, etnia o raza. Por lo tanto, estas personas son sometidas a múltiples opresiones.

La criminalización y opresión continuas perpetradas por el Estado contra las personas LGBTQI alientan una impunidad generalizada. La policía, las leyes y los tribunales siguen perpetuando y reforzando las opresiones hacia estas personas, por lo que no recurren a la justicia.[1]

Mediante la constante y violenta retórica de líderes políticos africanos y supuestos líderes de instituciones religiosas o culturales, a las personas y comunidades LGBTQI en África les está siendo denegada la identidad cultural de ser africanas, se les desaparece de la historia de sus comunidades culturales, lingüísticas y étnicas, o son condenadas como pecadoras y aisladas de su fe. Pero las personas LGBTQI africanas que oponen resistencia están reclamando estas identidades, relatando sus propias historias de existencia y contribución, contrarrestando las interpretaciones de los textos, yendo más allá de la tolerancia para exigir liberación y creando expresiones culturales y formas de dar testimonio de sus múltiples identidades.

AWID: ¿Cuáles progresos ha habido en la promoción y protección de los derechos de las personas LGBTQI?

HA: Es difícil medir la contribución del movimiento hacia su fin, ya que no basta con reformar leyes y políticas o ganar derechos para comunidades o personas LGBTQI aisladamente de las múltiples identidades de las personas LGBTQI africanas. No funciona priorizar una libertad más que otra. Como mujeres tuvimos que esperar hasta que conseguimos la liberación nacional, y hoy día aún estamos luchando contra la opresión patriarcal.

Sin embargo, en África ha habido logros tremendos en la lucha por igualdad de las personas LGBTQI. La Constitución de Sudáfrica crea un marco para unificar luchas. La coalición de la sociedad civil en Uganda ha profundizado coaliciones de base amplia contra la regresión democrática en la selección de personas y comunidades LGBTQI mediante legislación represiva y mortal. Los movimientos en Kenia han logrado una visibilidad significativa al establecer agendas para el cambio.

Un frente panafricano progresista que reconoce la cuestión queer como posicionada a la vanguardia de marcos políticos de izquierda continúa creciendo y está desarrollando estrategias colectivas para contrarrestar los ataques conservadores y fundamentalistas. En estos momentos, la resistencia es clara y visible. En la mayoría de los países es cada vez menos probable que haya ataques sin respuesta y acción africanas. Activistas LGBTQI y aliadas/os en todo el continente africano han luchado arduamente por estos logros.

Lamentablemente, los logros tienden a ser frágiles y vulnerables al impulso, por ejemplo, de políticos con poca influencia en otras áreas, o de un mal periodismo que busca sensacionalismo. A fin de consolidar estos logros, el movimiento debe continuar forjando alianzas sólidas con diversas personas y movimientos por la justicia social de África.

AWID: ¿Cómo pueden las y los aliados apoyar al movimiento por los derechos de LGBTQI en África?

HA: Una solidaridad genuina se basa en la creencia de un destino en común—nadie es libre hasta que todas las personas lo somos. El apoyo debe permitir que el movimiento LGBTQI determine la forma, el contenido y dirección de la solidaridad y convoque a sus aliados/as a la acción.

El movimiento feminista africano y otros aliados por la justicia social en el continente han sido clave en apoyar al movimiento LGBTQI, pero se puede hacer más para conectar las luchas. Continúa habiendo preguntas acerca de por qué el discurso de los derechos humanos debería incluir asuntos considerados de LGBTQI. Aun así, se percibe cada vez más que la selección de comunidades y personas LGBTQI ocurre como parte de una regresión democrática amplia y del avance fundamentalista.

Procesos de conciencia crítica y educación política pueden ayudar a moldear las conversaciones con una amplia gama de aliados/as que son clave para modificar actitudes y conductas. De manera similar, a medida que adquieren mayor visibilidad y reconocimiento las contribuciones de activistas y comunidades LGBTQI en luchas que se considera están fuera de la gama de asuntos LGBTQI (como las luchas por saneamiento y vivienda adecuada, las luchas de las personas desempleadas y por la soberanía alimentaria), las alianzas y la solidaridad aumentarán, fortaleciendo a los movimientos. Está habiendo una muy buena acción que abarca a varios movimientos, como las recientes protestas y acciones contra la brutalidad kanjo[2] en Nairobi.

En lo concerniente a la solidaridad transnacional con organizaciones en el Norte Global, parece que hemos perdido la práctica de examinar y evaluar la solidaridad tal como fue definida por Samora Machel.[3] El paradigma del desarrollo tiende a crear una acción inconexa y sugiere ‘consultar’ a las personas más afectadas. Sin embargo, dos condiciones necesarias para una solidaridad genuina son el liderazgo y la plena participación de las personas más afectadas. La solidaridad no puede reforzar dinámicas de poder opresivas.[4]

AWID: ¿Cuál es el rol de la ayuda externa en el apoyo a los movimientos por los derechos de LGBTQI?

HA: La ayuda y el apoyo externos han financiado muchas organizaciones y acciones de LGBTQI en el continente. Pero sólo una muy pequeña proporción de la ayuda externa total se ha dirigido a asuntos, movimientos o acciones de LGBTQI. El movimiento LGBTQI en África enfrenta los mismos dilemas de financiamiento que todos nuestros movimientos progresistas y ha alcanzado logros significativos con fondos relativamente escasos.

Según el estudio Una mirada global[5] realizado por Financiadores de Cuestiones LGBTQ, en 2010 sólo alrededor de US$11 millones de fundaciones privadas, donantes bilaterales y otros se destinaron a cuestiones de LGBTQI en África (no necesariamente a organizaciones africanas, ya que esto incluye proyectos sobre África por organizaciones del Norte Global). Suele darse mucha atención a las grandiosas promesas de apoyo, pero es poco el impacto o la visibilidad de dichos fondos a nivel de base en África. Sin embargo, hay una percepción errónea generalizada que refuerza la falsa aseveración homofóbica de que la ‘homosexualidad’ es una importación desde Occidente y que se está canalizando una enorme cantidad de fondos para trabajo relacionado con LGBTQI.

Según el mismo estudio, el 52 por ciento de los fondos totales para LGBTQI dirigidos al Sur y Oriente Globales se destinó a trabajo de derechos humanos, mientras que el VIH y sida recibieron la segunda contribución más grande de dólares (14.9 por ciento). Algo que también es muy necesario para personas LGBTQI en África son las oportunidades educativas y laborales (en una amplia gama de campos), así como el acceso a una serie de servicios sociales y de salud (no sólo de salud sexual). La organización comunitaria de base, el trabajo de acción directa, el activismo legal y la generación de solidaridad reciben muy poco financiamiento.

AWID: Recientemente, el Primer Ministro británico y la Secretaria de Estado estadounidense infirieron que se podría recortar la ayuda a países que no respetan los derechos de las personas LGBTQI. ¿Qué puedes comentar al respecto?

HA: Un análisis de si la ayuda puede usarse o no como una zanahoria o un palo para la protección y promoción de los derechos humanos debe empezar por preguntar si la ayuda en sí va dirigida a los intereses de las personas a quienes la condicionalidad busca servir. Dado que la crisis de la ayuda y la deuda en África ha dañado severamente las economías, los servicios sociales y la autodeterminación, se debe cuestionar la propia estructura de la ayuda y el desarrollo por su violación sistémica de los derechos de la gente ‘pobre y vulnerable’. La dependencia creada por este sistema global significa que la ayuda sigue siendo una muleta en África. Parece paradójico que la condicionalidad de la ayuda pueda ser una palanca para asegurar el cumplimiento de las normas y obligaciones de derechos humanos por parte de los Estados. Dada la cantidad de financiamiento de la que al parecer estamos hablando, también debemos preguntarnos cuán efectivo sería el enfoque del retiro de la ayuda.

La cuestión de si el retiro de la ayuda debería usarse o no tiene que ser determinada por la comunidad LGBTQI africana y no debe haber pronunciamientos unilaterales arrolladores.

Activistas de África expresaron preocupaciones[6] sobre el uso de la condicionalidad de la ayuda como un incentivo para proteger los derechos de LGBTQI, entre ellas las siguientes:

1.- La decisión de recortar la ayuda no tiene en cuenta el rol y acción de los movimientos africanos y crea el riesgo de que surjan reacciones adversas contra personas LGBTI.

2.- Las sanciones de los donantes refuerzan dinámicas desproporcionadas de poder entre el Norte y el Sur Globales.

3.- Diferenciar los asuntos de LGBTI enfatiza la idea de que los derechos de LGBTI son especiales, jerárquicamente más importantes que otros derechos, y refuerza la noción de que la homosexualidad es un interés occidental.

4.- El enfoque no reconoce la historia del colonialismo y la sexualidad.

5.- Los recortes de ayuda tendrán un impacto sobre todas las personas africanas (sin importar cuán ‘seleccionadas’ sean) y especialmente sobre las marginadas y vulnerables como las personas LGBTI.

Notas:

[1] Ver: Christi van der Westhuizen, ‘África: Diversidad sexual bien guardada en el armario’, IPS, agosto de 2009.
[2] Kanjo se refiere al acoso por parte de agentes paramilitares del Concejo Municipal de Nairobi contra personas que subsisten en la calle y vendedores ambulantes.
[3] El primer Presidente de Mozambique dijo: “La solidaridad internacional no es un acto de caridad: es un acto de unidad entre aliados que luchan en diferentes terrenos por un mismo objetivo”.
[4] Ver la declaración del Colectivo Feminista Iraní Raha (en inglés).
[5] Financiadores de Cuestiones LGBTQ, Una mirada global: Concesión de subvenciones para lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros e intersexos en el Sur y Este Globales en el 2010, diciembre de 2011.
[6] Declaración de activistas africanos/as por la justicia social ante las amenazas del Gobierno británico de “recortar la ayuda” a países africanos que violan los derechos de las personas LGBTI en África, 27 de octubre de 2011 (en inglés).

Lectura adicional:

Panel Internacional de Especialistas en Legislación Internacional de Derechos Humanos y en Orientación Sexual e Identidad de Género, Principios de Yogyakarta sobre la aplicación de la legislación internacional de derechos humanos en relación con la orientación sexual y la identidad de género, marzo de 2007.

Fuente: Notas de los Viernes de AWID, 30 de marzo de 2012. Título original: ‘Interconnected Struggles: Lesbian, Gay, Bisexual, Transsexual, Queer and Intersex (LGBTQI) Activism in Africa’. Traducción: Laura E. Asturias

Tomado de: http://www.awid.org/esl/Las-Noticias-y-Analisis/Notas-de-los-Viernes/Luchas-interconectadas-El-activismo-de-lesbianas-gays-bisexuales-transexuales-queer-e-intersex-LGBTQI-en-Africa

Imagen: Global Fund For Women

Licencia del artículo: Creative Commons - Titular de la Licencia de artículo: AWID

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