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domingo, 10 de junio de 2012

Colombia: feminicidio invisible


Por: Noemí García Cabezas / Diseño: Francisco Gatica – Feminicidio.net 

Mientras todas las miradas se centran en poner fin al conflicto armado, la violencia de género hace estragos en una sociedad con rasgos brutales de misoginia. La muerte de Rosa Elvira Cely luego de haber sido torturada y empalada en el Parque Nacional de Bogotá a finales de mayo pasado, deja al descubierto la indiferencia de las autoridades: en Colombia no existen cifras oficiales de feminicidios pero fuentes de ONGs estiman que alrededor de 1.250 mujeres son asesinadas cada año.

En Colombia, como en la mayor parte de países en América Latina, no existen cifras oficiales sobre feminicidios pero la Ruta Pacífica de las Mujeres denunció que en Colombia son asesinadas un promedio de tres mujeres al día y 1.250 por año. Los departamentos que cuentan con más casos de feminicidios -según la organización- son Antioquia, Putumayo, Meta y Pasto.

Por su parte, la Casa de la Mujer señala que entre los años 2000 y 2008 fueron asesinadas 9.314 mujeres en Colombia. La mayor parte de los victimarios serían parejas o exparejas de las víctimas o bien actores armados, legales o ilegales.

Estado indiferente ante la violencia de género

En el informe “¿Será que a las mujeres nos matan porque nos aman? Feminicidios en Colombia 2002-2009”, de Olga Amparo Sánchez Gómez, se señala que desde 2002 hasta 2009 se contabilizan 11.975 mujeres asesinadas, 864 de ellos por parte de actores armados. Si a estas cifras le añadimos los datos aportados por el Informe de la Mesa por el derecho de las mujeres a una vida libre de violencias sobre la implementación de la Ley 1257/2008 y su estado actual de cumplimiento, llegaríamos a la cifra de 14.630 mujeres asesinadas.


Según las cifras aportadas por el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses durante los primeros cinco meses de este año ya ha habido 500 casos de mujeres asesinadas. Supone un leve descenso respecto al mismo periodo del año anterior (512 casos), aunque no es significativo. El departamento que más feminicidios y asesinatos de mujeres aporta es Antioquia (80 mujeres en los cinco primeros meses de 2012), seguido del Valle (72 casos según la Policía). Cali por su parte sí ha mostrado un fuerte descenso con respecto al año anterior: de 40 casos en los cinco primeros meses de 2011 se ha bajado a 29 este año. En Buenaventura ha habido una denuncia por parte de organizaciones de defensoras de mujeres, que señalan la existencia de feminicidios por parte tanto de parejas de las víctimas como de grupos armados ilegales.

Según el Informe de la Mesa por el derecho de las mujeres a una vida libre de violencias sobre la implementación de la Ley 1257/2008 y su estado actual de cumplimiento, en Colombia durante el año 2010 fueron asesinadas 1.444 mujeres y 16.015 hombres para un total de 17.469 casos registrados (Instituto Nacional de Medicina Legal). Pese a que en el 21,61% de los casos las mujeres eran amas de casa, el IMNL no considera la relación de subordinación de las mujeres al ámbito doméstico o familiar como un factor de riesgo. La violencia ejercida por los hombres en el ámbito doméstico es la principal causa de asesinatos de mujeres en Colombia, con un 11,7% de los casos; sin embargo, en 65% de esos asesinatos no se conocen las circunstancias en los que éstos se produjeron, lo que demuestra un claro desinterés por parte de las instituciones del Estado en este tipo de violencia que se ceba con las mujeres.

La marca de la impunidad

De todos los casos de asesinatos de mujeres ocurridos en 2010 se conoce que en 125 de ellos (8,66%) el victimario fue la pareja o expareja de la víctima (serían los casos reconocidos “oficialmente” como feminicidios); en 79 casos (5,47%) el victimario fue un miembro de la fuerza pública; en 43 casos (2,98%) el victimario fue otro familiar de la víctima: en 332 casos (22,9%) el agresor es desconocido y en el 53,8% de los casos (777 asesinatos de mujeres) no se tiene información acerca de él, por lo que podemos inferir que existiría un 70% de impunidad en los casos de feminicidios y asesinatos de mujeres en Colombia.

En 2010 se denunciaron 69.713 casos de violencia doméstica contra mujeres en Colombia, una media de una denuncia cada ocho horas. Obviamente la cifra de casos de maltrato sería mayor, dado que aún debe haber una gran cantidad de casos que no se denuncien, sobre todo en contextos rurales y de conflicto armado.
Por su parte, en 2011 hubo 1.215 mujeres asesinadas en Colombia. El 73% de los casos clasificados como violencia doméstica fueron feminicidios íntimos (cometidos por parejas o exparejas de las víctimas).

Ley 1257/2008

La Ley 1257 de 2008 estipula causal de agravamiento los feminicidios y obliga al Estado y a los estamentos judiciales a tratar de forma diferente un caso de muerte de una mujer al de un hombre. Sin embargo, según asegura la Red Nacional de Mujeres, hasta 2011 no se consiguió que se aplicara esta causal de agravamiento en ninguno de los casos de feminicidios.

Sin embargo, la entrada en vigor de esta ley no ha mejorado la situación en cuanto a investigación de feminicidios y condenas a victimarios. Las autoridades sólo han reportado la existencia de ocho investigaciones por feminicidio, pese a que el INML presentó 125 casos en 2010.

Caso rosa elvira cely

El pasado 24 de mayo Rosa Elvira Cely, una mujer de 35 años, fue violada, torturada y empalada en el Parque Nacional de Bogotá. La mujer sobrevivió al ataque cuatro días, donde agonizó en el hospital hasta morir. Pudo confesar quién había sido el culpable de tan brutal asesinato: Javier Velasco, un hombre que ya había matado a una mujer de 22 puñaladas y sobre el que recaía una denuncia por agresión sexual a sus propias hijas.

El crimen tuvo repercusión nacional e internacional pero no es el primer caso de empalamiento que ocurre en Colombia.

En zonas rurales en las que se convive a diario con el conflicto armado, esta forma de tortura medieval y asesinato es frecuente. Conocemos el caso sucedido el 22 de junio de 2011 en Cali. Jenifer Quiceno Guzmán, cuya pareja pertenecía a la banda “Los Urabeños” fue asesinada después de que el hombre conociera que meses antes había tenido relaciones con un hombre de una banda rival. Ocho hombres la golpearon, le sacaron las prótesis de sus pechos, la empalaron, la degollaron y descuartizaron.

Mucho antes de este feminicidio, en el año 2000, Neivis Arrieta, una joven de 18 y embarazada, fue también empalada por los paramilitares en una aldea del Departamento de Bolívar. De nuevo el hecho de tener una relación sentimental con un hombre “enemigo” fue el motivo para asesinar brutalmente a una mujer.

Varios de los paramilitares que participaron en el asesinato de Neivis reconocieron los hechos, si bien enmarcaron el feminicidio en una emboscada de las FARC. Se asesinó al jefe paramilitar y cuatro mujeres fueron empaladas.

El caso de Neivis Arrieta ha protagonizado numerosos informes nacionales e internacionales de violencia contra las mujeres y en 2008 incluso la Corte Constitucional pidió a la Fiscalía investigar el caso.

Pero muchos de los casos permanecen invisibilizados, solo presentes en la memoria colectiva de las comunidades que vieron semejantes brutalidades, como cuenta una trabajadora social desplazada: “Una vez, a una de ellas la empalaron porque supuestamente le había sido infiel a su esposo. Y la colgaron con un letrero que decía: esto le pasa a las perras que son infieles”.


Licencia del artículo: Creative Commons - Titular de la Licencia de artículo: FEMINICIDIO.NET

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