Páginas vistas en total

martes, 26 de junio de 2012

Colombia: país con el índice más elevado del mundo en ataques a mujeres con ácido


Por: Noemí García Cabezas / Diseño: Juan Carlos Griffin – Feminicidio.net 

Cuarenta y dos mujeres denunciaron haber sido atacadas con ácido en el 2011. La cifra sería mayor debido a elevados niveles de impunidad y terrorismo sexual. Solo dos de los agresores han sido condenados con cárcel. Detrás del conflicto armado se solapa el integrismo machista, Colombia también registra cifras alarmantes de agresiones sexuales: al menos 46,5 casos por día.

Los casos de mujeres quemadas con ácido en países asiáticos de tradición religiosa musulmana, principalmente Bangladesh y Pakistán, tienen un gran impacto mediático. En el primero de ellos, con 167 millones de habitantes, en el 2011 se produjeron 84 casos. En Pakistán, con casi 200 millones de habitantes, la media de ataques al año es de 150.

Colombia tiene 46 millones de habitantes, el año pasado hubo 42 casos reconocidos de mujeres atacadas con ácido o líquidos inflamables. Se trata del país con el índice más elevado del mundo en ataques a mujeres con ácido en 2011. Esta práctica atroz del integrismo machista ha trascendido poco las fronteras informativas y las redes sociales. 
Marcadas por la impunidad y la desidia del Estado

Desde 2010 hay registrados en Colombia 97 casos de mujeres quemadas con ácido. En 2010 fueron 55 mujeres, la cifra bajó a 42 en 2011, según el INML. Sin embargo, se estima que la cifra sería mayor. El 98% de las mujeres quemadas con ácido en Colombia fueron atacadas en su rostro; el 50% de ellas ha perdido un ojo.

En lo que va de 2012 año se han producido más de 20 casos, según las cifras manejadas por el INML. Sin embargo, las organizaciones sociales que trabajan en el tema creen que podrían haberse registrado en menos de seis meses unos 100 casos.

Gina Potes fue el primer caso conocido en Colombia: en 1997 le arrojaron ácido a su cara. Hoy apenas tiene secuelas físicas en su rostro, tras haberse sometido durante 15 años a 25 cirugías para recomponer su cara. Sin embargo, el fenómeno saltó a la luz en julio de 2010 cuando una candidata a un concurso de belleza, María Fernanda Núñez, fue rociada con ácido cuando llegaba a su casa. La joven, hoy retirada del mundo de las pasarelas, sufrió quemaduras leves en su rostro pero tuvo que aguantar que incluso se le acusara de ser ella misma quien se había arrojado el ácido para obtener fama.

El caso de Erika Vanegas es uno de los pocos en los que el victimario tuvo una condena. Su novio, ofendido por la decisión de Erika de centrarse en sus estudios y dejar la relación, pagó a un niño para que le tirara un vaso con agua a la cara; obviamente no se trataba de agua, sino de ácido nítrico. Dagoberto Rodríguez fue condenado a 12 años de prisión. Erika quedó con lesiones de por vida. Junto con el caso de Consuelo Cañete, cuya expareja fue condenado a cuatro años de cárcel, son los dos únicos casos con condena en Colombia.

A Viviana Hernández su pareja le dijo en la cama del hospital, tras el ataque, que ahora ya no tenía más remedio que quedarse con él, puesto que nadie más la iba a mirar. A una las matan por ser mujeres bonitas, como el caso de la Miss; a otras, como Natalia Valencia, las quemaron sicarios contratados, en ese caso por una mujer que creía que su marido tenía una relación con la joven. Pocas veces mueren, pero la agresión les golpea cada día: sufren discriminación y exclusión social y laboral. 

Cambios en el Código Penal 

En la legislación colombiana la agresión con ácido era considerada una simple agresión personal, con las mismas penas que cuando una persona pega a otra. Aunque conlleva una pena máxima de 10 años de prisión, pocos completan la condena. El Colectivo “No más agresiones con ácidos” impulsa actualmente una campaña para reformar el Código Penal, acciones que ya han dado su fruto: el 14 de mayo el Congreso aprobó un anteproyecto de ley que elevaría la pena mínima de dos a cinco años y la máxima aumentaría hasta los 14. Aunque supondría un avance, sin duda no resulta suficiente para las organizaciones impulsoras ni para las mujeres víctimas. 

Por su parte, el Senado tramita actualmente un proyecto de ley que establecería medidas concretas para los casos de ataques con ácido, contemplando la asistencia integral y el deber de atención a todas las instituciones médicas del país, así como el establecimiento de penas de 20 años para los agresores.

Algunos de los casos más relevantes de este año son el de Luz Adriana Cifuentes Ortega, en enero, quemada por un hombre con quien al parecer mantenía una relación extramatrimonial. En febrero fue quemada Yuli Marcela García Cardona, una joven de 17 años que ya había sido atacada en octubre; la última vez no tuvo tanta suerte y sufrió quemaduras en rostro y cuerpo.

Otros nombres de mujeres quemadas con ácido en sus rostros son Gloria Piamba, Angie Guevara o María Cuervo Sánchez. Pero hay muchas más que no dan sus nombres porque se avergüenzan de su aspecto y sobre todo porque tienen miedo de quien les arrojó el ácido: muchas de estas víctimas (y sus familias) viven bajo continuas amenazas. 

Violencia sexual, una pandemia silenciosa

En 2009, el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses realizó un total de 21.288 exámenes de presuntos casos de violencia sexual, lo que suponía un fuerte aumento respecto a nueve años atrás (12.732 casos en 2000). Más del 85% de los exámenes llevados a cabo en 2009 fueron de menores. 

En 2010 dicha institución realizó 18.129 valoraciones médico-legales por abusos sexuales (en 84,8% de los casos las víctimas eran mujeres). Dos años después, la cifra ronda los 17.000 exámenes médicos, es decir, al menos 46,5 casos de violencia sexual al día.

La Policía de Bogotá ha revelado que en lo que va del año se denunciaron 113 casos de violación. En cifras generales, en la capital del país cada 30-40 minutos una mujer es agredida por cuestiones de género según la Dirección de Investigación Criminal e Interpol de la Policía Nacional.

Durante los últimos tres años fueron violadas 721.246 mujeres en Colombia, según la ONG Profamilia.

En 2010 en 98 casos de violencia sexual los agresores fueron actores armados, 34 fueron cometidos por miembros de los cuerpos de seguridad del Estado, 12 por grupos de la guerrilla y ocho por paramilitares.

A pesar de los 48 años de historia del conflicto armado, Colombia no cuenta con una base de datos única y completa que registre todos los crímenes de violencia sexual, ya sea en el marco del conflicto o fuera de él. Gracias al Auto 092 de la Corte Constitucional, la Fiscalía General de la Nación está trabajando en ello, aunque las ONG denuncian que ésta todavía no está activa. 

En 2007 el INML reportó 52 víctimas de violencia sexual, el 88,23% de ellas mujeres. El 78,8% de esos delitos fueron cometidos por la fuerza pública y el 21,1% por parte de la guerrilla. En 2008 la cifra aumentó a 69 víctimas, aunque bajó levemente el porcentaje de mujeres (85,5%). Ese año el 71% de delitos de violencia sexual se atribuyó a la fuerza pública, el 21,7% a la guerrilla y el 7,2% a grupos paramilitares. 

Según una infografía realizada por el periódico El Tiempo, 643 víctimas de violencia sexual desde 1979 hasta 2010 se han acogido a la ley de Justicia y Paz, pero tan sólo nueve hombres están siendo juzgados por violencia sexual. Otros 86 aceptaron su culpa. Entre 2000 y 2010 se registraron en el marco de la Ley de Justicia y Paz, un total de 601 casos de violencia sexual contra mujeres y niñas, 458 cometidos por los paramilitares y 143 por la guerrilla.



Licencia del artículo: Creative Commons - Titular de la Licencia de artículo: FEMINICIDIO.NET

Comentarios, sugerencias y opiniones sobre esta entrada y sobre el contenido del blog, por favor escribir al correo electrónico: aliciaguevara10@gmail.com

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...